Cómo hacer un DAFO: qué es y utilidades

5 de agosto de 2021
Qué es un DAFO

Uno de cada tres negocios no superan los tres años de vida, según los estudios de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA). Una de las causas del fracaso empresarial deriva de la falta de planificación y análisis tanto del negocio como del entorno en el que se quiere posicionar.

Por este motivo, es vital que los emprendedores conozcan las principales herramientas que tienen a su disposición para orientar sus proyectos y tomar decisiones estratégicas que les ayuden a alcanzar sus objetivos. Una de ellas es el DAFO. Si te mueves en el entorno corporativo o realizas funciones de gestión empresarial es posible que hayas oído hablar de él.

En este artículo centramos la mirada en este instrumento de análisis destacando sus utilidades, además te mostramos cómo hacer un DAFO con éxito.

¿Qué es un análisis DAFO y qué utilidad tiene?

Un análisis DAFO, también conocido como FODA, es una técnica cuyo objetivo es determinar las fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas de un proyecto permitiendo evaluar la posición actual antes de planificar nuevas acciones o estrategias.

Esta es la gran utilidad de esta herramienta de análisis, ya que el conocimiento que brindan los datos recabados permite aprovechar los puntos fuertes para mejorar la ventaja competitiva de la organización. Asimismo, detectando y comprendiendo las flaquezas es posible minimizarlas y prevenirlas a tiempo para competir en el mercado con eficacia.

En otras palabras, un DAFO ayuda a evaluar el equilibrio entre los recursos, las capacidades, las posibilidades y amenazas de un proyecto para diseñar un modelo de negocio específico de acuerdo a ellos y pronosticar tendencias cambiantes que afecten a la toma de decisiones.

En última instancia, el DAFO entrega una visión general del contexto empresarial interno y externo al que se enfrenta un proyecto ayudando al empresario a ahorrar tiempo y dinero en acciones que no conducen a resultados.

Análisis DAFO

¿Qué ventajas tiene un DAFO?

La implementación de un análisis DAFO constituye una etapa más dentro del proceso de planificación general de un proyecto, nuevo o existente, y se puede aplicar a todo tipo de empresa, situación, departamento o equipo, incluso para el autodesarrollo. Además, cualquier profesional del mundo de los negocios puede ser capaz de elaborar un DAFO sin mayor dificultad técnica ni coste económico, siendo esta una de sus principales ventajas.

Por otro lado, el análisis DAFO consigue ofrecer una panorámica completa del negocio. Al comprender mejor el proyecto en su globalidad, los empresarios pueden planificar los objetivos comerciales basándose en las oportunidades de rentabilidad detectadas y desarrollar las estrategias clave para alcanzarlos defendiéndose de la competencia del mercado.

¿Cómo hacer un DAFO?

En este apartado nos adentramos en materia para ver cómo hacer un DAFO de forma efectiva. Para ello, es posible contar con un equipo de personas pertenecientes a diferentes departamentos de la empresa con el objetivo de obtener una radiografía más amplia y real. Si no cuentas con un equipo, puedes hacerlo en solitario profundizando siempre en cada aspecto a analizar.

Lo primero que necesitamos para trazar una matriz DAFO es esbozar, en papel o en un soporte digital, una cuadrícula de 2×2. En ella quedarán representados los cuatro espacios diferenciados correspondientes a los aspectos internos que dependen de la empresa (debilidades y fortalezas) y externos que están determinados por el contexto (amenazas y oportunidades).

Una vez que se identifique cada uno de estos cuatro elementos deben anotarse en el área correspondiente de la cuadrícula.

Debilidades

En este punto la mirada se centra en los factores negativos internos de la empresa sobre los que esta tiene control. Por tanto, tienen cabida todas aquellas deficiencias que pueden suponer un obstáculo para el desarrollo del proyecto y que, en consecuencia, se deben tratar de minimizar una vez que se detecten.

La honestidad es fundamental a la hora de analizar las debilidades. Un claro ejemplo podría ser la falta de personal o la carencia de financiación.

Fortalezas

Se trata de los aspectos positivos o puntos fuertes del proyecto que dependen de él mismo. En otras palabras, las fortalezas están representadas por las ventajas competitivas del proyecto que lo diferencian en el mercado. Pueden ser desde una logística efectiva, el uso de ciertos materiales o la implementación de un proceso productivo concreto.

Recuerda, la fortaleza debe otorgar una ventaja al negocio sobre sus oponentes. Por tanto, si todos los competidores tienen una logística efectiva, esto no se consideraría una fortaleza sino una necesidad para el desarrollo del negocio.

Para detectar las fortalezas puedes preguntarte qué valores impulsan el proyecto, qué hace o consigue mejor que ningún competidor o con qué recursos únicos cuenta.

Amenazas

Los aspectos externos vulnerables que ponen en peligro el desarrollo y la rentabilidad de un proyecto son considerados como amenazas. No se pueden controlar ni evitar, pero el negocio debe ser consciente de ellas para diseñar una solución. Un cambio en la normativa, una crisis sanitaria o la llegada de nuevos competidores podrían considerarse aspectos negativos que se detallarían como amenazas en el DAFO.

Oportunidades

Las oportunidades se identifican como factores positivos externos al proyecto en los que la empresa no puede influir directamente, pero que sí deben estar claros para utilizarlos a su favor.

Nuevas tendencias de mercado, un nicho sin cubrir, el aprovechamiento de recursos existentes desconocidos por la competencia, la incorporación de una nueva tecnología o el propio fracaso de un competidor son claros exponentes de oportunidades que deben quedar reflejadas en el análisis DAFO.

Cómo hacer un DAFO

El análisis DAFO: una herramienta de gestión empresarial indispensable

Una vez que estos cuatro aspectos hayan quedado claros en el análisis DAFO es útil buscar conexiones entre los cuadrantes de la matriz. Quizá deshacerse de una debilidad o contemplar una fortaleza resulte útil para generar una nueva oportunidad para el negocio.

En conclusión, se trata de destacar las debilidades para subsanarlas, utilizar las fortalezas para cumplir objetivos comerciales o de marketing estratégico y operativo, tomar medidas para frenar las amenazas y aprovechar las oportunidades para crecer. Así es como esta herramienta esencial en la gestión empresarial actúa como catalizador para alcanzar las metas propuestas.